13/12/15

El día que casi me caigo de traste

En mi segundo día en Londres tenía tanta ansiedad por salir y recorrer lugares que no lograba decidirme. Porque Notting Hill es una belleza pero ¡quería ver cosas nuevas! Por ejemplo, EL MALDITO BIG BEN. Entonces después de desayunar y sin anotar más que la estación del subte en la cual debía bajarme salí disparada del hotel, agitada, como sabueso de aeropuerto que sueltan delante de una pila de bolsos para olfatear. Primero hice una escala breve en Earl's Court para tildar la primera fangirleada del viaje: la última "TARDIS" real que queda en la ciudad (esto es para los fans de la serie Doctor Who así que si no entienden nada, sigan de largo, es solo una cabina telefónica de la policía).

no lo compré ahí sino en un negocio atendido por indios

Pudsey, el osito símbolo de la campaña Children in need
Gregg's, el lugar donde almorcé un gratin de papas, bacon
y salsa blanca exquisito (¡y bien pimientoso!)

Estaba lloviendo cuando llegué así que mi primera inversión fue en un paraguas chino berreta. Y luego sí, las fotos. Y posar delante de la cabina azul (porque el fanatismo me lleva por el mal camino), pedir a señora que me sacara la foto, etc. Ahí se me cayó la primera lágrima, aunque se mimetizó con las gotas de lluvia y nadie se dio cuenta. Salvo yo.  En realidad, ahora que me acuerdo, bajé en Earl's Court no por decisión propia sino porque otra vez me había equivocado de subte, entonces dije: "mah seh, ya que estoy, voy y veo la TARDIS". Una vez terminada la misión y el almuerzo, volví a la estación y tomé el subte que correspondía (me asesoró un empleado, muy gentiles todos) hacia la zona del Big Ben.


Cuando salí del subte no tenía idea en qué parte iba a aparecer. Lo primero que se ve es the Houses of Parliament. "Por algo se llama Westminster Station, gansa", me dije. Yo, cautelosa, intrigada, aún debajo de la recova del edificio de la estación, me asomaba de a poquito, embelesada por la magnitud de lo que veía. "Ajá... el parlamento está acá... ¿pero dónde está el Big Ben? Muy lejos no puede estar, ¿de qué lado se verá? ¿Tendré que dar la vuelta a la manzana? Hasta que por allá se me dio por levantar la mirada y ahí estaba el FUCKING BIG BEN. 


"Ay, carajo...", pensé. O algo similar. Como cuando sale el agua muy caliente de la canilla y uno saca la mano rápidamente, yo retrocedí dos pasos y me quedé ahí, paralizada. Otra vez caminé hacia adelante y salí de la recova, y con el paraguas en la mano izquierda y la mandíbula por el piso, empecé a caminar por la vereda, admirando el espectáculo. No podía parar de sacarle fotos. El cielo estaba totalmente cubierto de nubes, lloviznaba y yo estaba parada frente al edificio más característico de Londres. Crucé el Westminster Bridge de ida y vuelta, sin dejar de sacar fotos por duplicado (porque también sacaba con el celular para compartirlas ni bien consiguiera wifi), y a las 5 o'clock, por esas cosas de la fortuna, porque no lo había planeado, el Big Ben empezó a tocar sus campanadas. Y ahí sí, me caí de culo. Y empecé a llorar disimuladamente, rodeada de turistas asiáticos con selfie sticks. Era todo tan surrealista... 

nada como un puente para ponerse a escribir poesía...


Y no todo era Big Ben*... ¡estaba el famoso Thames river!  ¡y el imponente London eye!

* para los que no saben, la torre se llama Elizabetth Tower. Big Ben le dicen a la campana.

aaah, este era el famoso puente que... mirá vos. Pero sin sol no hay sombras.
No me quería ir de ahí, lo miraba y fotografiaba pero tampoco podía desperdiciar lo poco que quedaba de luz natural, así que seguí caminando sin rumbo fijo, anduve por Whitehall, por donde está 10 Downing Street y de repente aparecí frente a Trafalgar Square. 

hasta para tirar basura son prolijos y ordenados los ingleses...

Trafalgar Square y la columna de Nelson, bajo la llovizna


Cada vez llovía más y apenas se distinguían cosas a 5 mts. Me refugié en Waterstones, admirando y comprando libros y otras cosas. Recuerdo que en un momento apareció un homeless, un tipo grande ya, pasado de alcohol, que tosía estruendosamente y se guardaba libros en sus bolsas de plástico, hasta que una de las empleadas, en un exceso de amabilidad, le rogó que por favor dejara eso donde estaba y se retirara, a lo que el simpático viejecito respondió con repetidos "FUCK OFFF!!!..." ("andate al carajo", sería). Se vivieron momentos de tensión en la librería pero finalmente el sujeto accedió y desapareció del lugar. Yo, más bien divertida con el show, me dediqué a observar la reacción de los demás, tan calladitos y serenos pero en absoluto pánico interno. Típico del brit.



En Waterstones estuve horas, conocí a un booktuber canadiense (Hi, Jakob!), saqué fotos, le hice ojitos a todos los libros, TODOS, hasta que el hambre me sacó de la burbuja a empujones y me obligó a buscar algo para comer. Ya estaba totalmente oscuro, en Trafalgar Square había unas carpas del mundial de Rugby que ocupaban y bloqueaban bastante el paso así que decidí dejarlo para un día de mejores condiciones. Sin plano, sin wifi estable, sin idea, no recuerdo cómo averigüé el recorrido de regreso al hotel, tomé el subte en Charing Cross Station y se acabó el paseo. Lo que siguió fue un té en el hotel (¿mencioné que tenía una pava eléctrica e infusiones en la habitación? inserte dos corazones aquí) con alguna galletita y a las 8... ¡DOCTOR WHO! ¡EN VIVO! ON THE TELLY! Los placeres simples de la vida... 


pd. ¡gracias por los comentarios que dejaron en el primer post! me llena de alegría saber que están disfrutando el relato pormenorizado. ¡Aún quedan muchos días!







8 comentarios:

  1. Te fijaste si es más grande por dentro??
    No vi la tardis cuando fui a Londres, ahora tengo que volver....

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  2. Ayy que lindoooo! Estoy leyendo y esperando las entregas del viaje cual saga! :)

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  3. que lindoooooooooooooooooooooooooooooooo, me imagino la emocion de ver algo tan iconico como big ben, esos lugares que te dicen que de verdad estas ahi! que lindo viaje Vix!

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  4. Sentí algo parecido cuando vi al Big Ben por primera vez. Es como que uno lo espera tanto que cuando por fin está ahí no lo puede creer!
    Entraste a las cabinas rojas? me acuerdo que me asombró y asqueó el olor a número uno (intento ser sutil jaja) y encontrarme con cartelitos de mujeres ofreciendo sus servicios. No sé que esperaba encontrar dentro pero eso no jaja
    Un beso!

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  5. Muero mal con tus relatos de viaje, estoy esperando ya las que siguen con total ansiedad... geniaaaales. Abrazo
    María

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  6. Insisto, tus relatos son geniales! <3

    yo también me emocioné frente al Big Ben, pero más bien porque recordé que en ese mismo puente se filmo la primer escena de 28 days later :D y como uno relaciona las imagenes que guarda en la cabeza...es increible! ;D

    me estás dando unas ganas de volver a Londres, porque lo que ví en un solo día no me alcanzó para nada! :D

    A la espera de más viaje...Abrazo grande!

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  7. Ayayayay, estoy planeando irme en Marzo, necesito más y más detalles!!!!
    Que lindover que los sueños se van acercando y que ya llegan (y después revivirlos y mirar mil y un veces más las fotos que son la prueba de que sí, estuviste, caminaste, paseaste por ahí)

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  8. El viaje es maravilloso, pero como lo cuentas es lo que me emociona, no me llama la atención Londres, pero viendo todas tus fotos y leyéndote me dan ganas de salir corriendo.

    Espero los demás post ;).

    Un abrazo

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