24/10/14

Film friday: Ponette



Ponette (1996)

Yo necesito que alguien me explique cómo CÓMO una nena tan chiquita puede actuar tan bien. ¿Los actores pequeños distinguen entre realidad y ficción? Me pregunto una y mil veces cómo esta nena logra llorar cuando lo pide el guión y poner esas caritas de confusión tan... ¡honestas! ¿A qué método actoral recurre? ¿QUÉ HIZO EL DIRECTOR?
Esta película francesa ya la había visto muchos años atrás, cuando recién salió  en VIDEOCASSETTE -wow- y me encantó, pero se ve que la edad me ha puesto más sensible y me pegó más fuerte. No la recordaba tan dolorosa. La historia comienza con la muerte de la mamá de Ponette, en un accidente de tránsito en el cual ella también ha participado pero resulta -físicamente- casi ilesa. A partir de ahí, comienza un período que para mí es exasperante. Ver cómo grandes y chicos lidian con la muerte de un ser querido. Ver la violencia ineludible que presenta la muerte de su mamá, para una nena de 4 años, que no halla explicación y que se ve influenciada hasta la confusión, gracias a las distintas versiones que los demás a su alrededor le hacen creer, para consolarla, para que no sufra tanto o no sufra nada, algo imposible. A su vez es una reflexión acerca de las estupideces que los adultos solemos meterles en la cabeza a los nenes, en el afán de protegerlos o darles una herramienta que les justifique el dolor. Y la pobrecita Ponette recibe todo tipo de cuentos, desde los de su padre ateo, que la enfrenta con la cruda verdad, hasta los de sus (crueles) primitos que repiten como loros lo que su madre les ha dicho sobre Dios, Jesús y los muertos amados. Te rompe el corazón en cientos de pedazos y te vuelve a armar al final. De hecho tuve que poner pausa un rato porque no daba más de sufrir y llorar a la par de ella. Además Victoire Thivisol era TAN preciosa que te dan ganas de abrazarla fuerte y llenarla de besos. Tal vez la recuerden de otra película, Chocolat (2000), donde hacía de Anouk, la hija de Juliette Binoche (y mejor recuérdenla así porque la juventud no la ha beneficiado).


y feliz fin de semana!


22/10/14

Buenos Aires: Ronda de cafés

En mi último viaje a la capital visité variados cafés, nuevos, viejos, recomendables y otros no tanto. No puedo evitar hacerles una recorrida simple y con datos certeros, para evitarles chascos o impedir que se pierdan algo... imperdible. Los ordené en una especie de ranking de preferencia. El Top 8 de los cafés, donde los primeros reúnen todas las características esperadas y los últimos mejor pasarles de largo. ¡Arremánguense la camisa y tomen nota que arrancamos! (disculpen las fotos, porque en la mayoría de los lugares saqué solo con el ipod y pésima calidad).

1. Full City Coffee House


Si bien fue uno de los últimos cafés que conocí en mi estadía, FCCH se lleva el #1 porque la experiencia fue óptima. Lindo espacio, ambiente agradable, con AA (ese día hizo como 29º y era MUY necesario), atención justa y amable, y un exquisito flat white, el primero que pruebo en mi vida y que humillará a los futuros. Me faltó agregar precios razonables, para ser Palermo, y clave del wifi anotada en la pizarra, bien a la vista. Extra points. Para el camino me llevé un croissant enorme que también estaba riquísimo.

Thames 1535 - Palermo

2. Lolea


Aquí combinamos encuentro con Mari, porque dio la casualidad que ambas queríamos conocerlo. El local, en pleno centro, tiene una decoración perfecta y es autoservicio, pero la atención de mostrador es buena. Encontré productos frescos, hechos en el momento (sandwiches, ensaladas, quiches, papas, de todo) y pastelería muy tentadora. Yo solo probé un pain au chocolat que estaba muy rico, igual que el cortado. Me llevé un sandwich para la noche (post show de Damon!) y también estaba riquísimo. Lo más lindo del local es la barra de madera en la vidriera y el diseño black and white de la papelería y vasos. Morí. Es más, el vasito ME LO TRAJE. Así de packaging victim soy. Pero volviendo a la calidad del lugar, se los recomiendo, y si van antes de la hora pico/lunch time del microcentro, mejor, porque se llena, hay que hacer cola, esperar lugar y todo eso. ¡A las 11am estaba ideal! Los fines de semana no abre (y esa zona está casi muerta). Con la charla y la alegría de ver a Mari, me olvidé de sacar fotos dentro del local. ¡Pero vayan ustedes y véanlo porque está harrrrrmoso! 

Corrientes 320 - centro


3. London City


London City es uno de los Cafés Notables de la ciudad, con una historia interesante. Cuando estuve en julio pasado, el frente estaba todo tapiado y llevaba así varios meses. No parecía que fuera a resucitar, pero días antes de que yo viajara, gracias a Café Contado, me enteré de que reabrió sus puertas renovado y debo decir impecable (¡el baño! ¡no saben lo que es el baño!). No puedo compararlo con su etapa anterior porque nunca había entrado pero lo que vi esta vez lo recomiendo. Tiene la vida típica del café céntrico porteño, con amables mozos de uniforme y billetera en mano, pocillos de cerámica y cafés tradicionales. Acá no vayas a buscar lattes ni frapuccinos. Acá pedite un cortado y disfrutá de la vida en ebullición que lo rodea. El café viene con un cañoncito de dulce de leche de gentileza y me pareció un detalle simpatíquismo. El tostado estaba terrible DE RICO. Fun fact: como Cortázar menciona al café en su novela Los Premios (1960), le han armado una mesa estable en su honor, al lado de la vidriera, además de otros homenajes en el resto del local. A un costado, por Perú, al café le adosaron una confitería/deli muy elegante y tentadora. La felicidad de verlo abierto de nuevo completó un martes lleno de emociones y diversión (de lo cual les contaré en otro post). ¡No se lo pierdan!

Avenida de Mayo 599, esquina Perú - centro